| Neem Karoli Baba |
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“Cuando haces todo sólo por Dios, las cosas se resuelven por sí solas”
Neem Karoli Baba vivió en la India entre 1900 y 1973 y se hizo conocido en el mundo occidental mediante los libros de Ram Dass. “ Conocí a Neem Karoli Baba en 1967, un encuentro que cambió el curso de mi vida. A través de su compasión, sabiduría, humor, poder y amor encontré en mi Guía Espiritual cualidades humanas que nunca antes había imaginado (...) una extraordinaria integración del espíritu y la forma. Estuve brevemente con él, porque dejó su cuerpo en 1973, pero entró en mi corazón como una verdad viviente y su presencia continúa enriqueciendo y guiando mi vida” declara Ram Dass en su libro Milagro de Amor: Historias sobre Neem Karoli Baba.
“Ámalos a todos, aliméntalos a todos. Recuerda a Dios. Habla solo la verdad.” Esta es la síntesis de las enseñanzas de este gran yogi hindú.
Aquellos que tuvieron la chance de estar cerca lo recuerdan como un ser “en cuyo corazón Dios estaba cantando en cada momento. Ram Dass dijo sobre él: “No dio ningún discurso, la más cortas y simples historias fueron sus enseñanzas”. Usualmente se sentaba o acostaba en un banco de madera, envuelto en una manta mientras algunos devotos se sentaban a su alrededor. La gente iba y venía: siempre recibían comida, consejo sabio, algunas palabras de coraje, una bendición o un abrazo. Neem Karoli Baba amaba los chistes y los juegos de palabras. Las ordenes para dirigir el ASHRAM eran dadas usualmente en un grito filoso que atravesaba la instalación. A veces se sentaba en silencio, absorto en otro mundo al cual no podíamos seguirlo, pero la gloria y la paz eran volcadas sobre nosotros. Estábamos envueltos con el néctar de su presencia, nos sentíamos bendecidos.”
La hospitalidad fue una de las cualidades de Neem Karoli Baba.
Para Maharajji, el Ashram fue un lugar de recordatorio continuo a Dios. Le habría pedido a sus seguidores espirituales que pongan mucho corazón al cuidar su hogar espiritual. Todo debía estar limpio y brillante: los colores de las paredes, las alfombras, los muebles. Todo debía ser intenso y estar vivo con el fin de mantener la sacralidad del lugar así como también despertar estados elevados en otros aspirantes. Los depósitos del ASHRAM estaban repletos con todo tipo de cosas. Baba solía ocuparse personalmente de proveer lo que era necesario, estableciendo necesidades y pagos. La manera en que manejaba todas esas cosas era un misterio para mucha gente. Aunque grandes cantidades de comida eran consumidas diariamente, Neem Karoli Baba conocía en los más pequeños detalles el inventario exacto. Muchos visitantes se preguntaban sobre la fuente del dinero, muchos estaban convencidos que el lo estaba materializando. Llenos de curiosidad esas personas venían al ASHRAM invocando motivos variados, pero Baba solía decir “No vienen aquí a verme. Sólo vienen a probarme.”
Muchos regalos y donaciones eran dados desde diferentes lugares, pero Maharajji era muy selectivo. Sólo recibía los regalos ofrecidos desde el fondo del corazón. Si el ofrecimiento estaba condicionado, lo rechazaba completamente. Insistía en que cada persona que visitase el ASHRAM recibiese comida. El diría: “Quien sea que venga aquí es un invitado. Viene lleno de amor y con un corazón abierto. Por lo tanto debe ser bienvenido con amor y alimento.” En cierto momento, algunos políticos visitaron uno de sus ASHRAMS. Viendo las mesas llenas con tantas cosas buenas, ellos exclamaron “Es un gran desperdicio. Hay sequía y hambruna en el país y aquí hay una abundancia injustificada. Es un sacrilegio gastar tanto dinero en comida tan cara. ¿Cómo es posible tener algo así en un ASHRAM?” Sucedió que Maharajji no estaba allí en ese momento, pero cuando volvió, escuchó las noticias y dijo: “Estos políticos se convirtieron ahora en los defensores del pueblo. Mas se olvidaron de dónde es que proviene esta comida. Perdieron sus creencias. ¿Cómo piensan que las lluvias vendrán? ¿Cómo se preparan para obtener las cosechas? Esto es lo que sucede cuando piensas que todo depende de ti y te olvidas de Dios.”
Un día Ram Dass le preguntó “¿Por qué das comida a tanta gente? y ¿Por qué tanta? Yo apenas como un poco de arroz al día y mira ¡estoy sobreviviendo!” Su respuesta fue “Estamos tan hambrientos...todo el tiempo. Aunque no lo sepamos. El cuerpo puede no sentir la necesidad pero el alma se muere de hambre por comida. Entonces ¡adelante y come!.
Una generosidad abrumadora.
Un hombre rico le pidió una vez permiso para darle dulces a los niños que fuesen al Ashram. Maharajji aceptó. El hombre preparó la comida y la puso sobre una mesa. Pero la forma en que distribuía era deficiente. Los chicos eran obligados a pasar todo tipo de pruebas antes de recibir los dulces. Algunos de ellos se iban con las manos vacías porque el hombre rico sospechaba que venían varias veces por dulces. Al final del día, más de la mitad de la comida estaba todavía ahí. Entonces Baba le dijo al hombre rico: “¿Cómo puedes forzar a alguien a ser generoso cuando esta persona se niega? No es tan fácil ser generoso en el nombre de Dios. Si ofreces regalos sólo a aquellos que tu eliges, entonces habrá comida de sobra, se pudrirá y tendrás que tirarla. Si consagras esta comida a Dios, entonces la comida no es más tuya. Dios mismo se hará cargo de que la gente venga y la reciba y no habrá demasiada comida.”
Un visitante recibió una vez una inmensa cantidad de comida. Tenía mucho equipaje y se suponía que debía tomar el tren con los paquetes voluminosos de comida. Quiso abandonar parte de la comida, pero Neem Karoli Baba insistió para la lleve con él. Durante el viaje, el tren se detuvo debido a que algunos elefantes bloqueaban las vías. Uno de ellos fue hasta la ventanilla del adepto de Baba. El hombre desenvolvió el paquete y comenzó a alimentar al elefante, el cual no se movió hasta terminar la comida. Maharajji muchas veces actuaba impredeciblemente. Podía decidir visitar a alguien de improvisto y permanecer allí por varios días; en otras ocasiones, después de media hora se levantaba de repente y se iba apurado.
Ram Dass habla al respecto: “Llegas a su casa. Te dicen - Sí, está aquí – todo lo que debes hacer es esperar. No tienes ni idea de lo que va a suceder porque Baba es más que impredecible. Después de una semana te acostumbras a verlo subir de su habitación a las 8 en punto y piensas – Son las siete y media. Todavía tengo un poco de tiempo – Pero hoy la puerta permanece cerrada o lo ves pasando de un cuarto a otro, en el cual puede permanecer por 2 días. Es una prueba de paciencia para cualquiera. Y una prueba de aspiración. Debes aprender a aceptar lo impredecible.”
Manifestando la bilocación.
Neem Karoli Baba parecía estar siempre en movimiento. Antes de establecer un Ashram había viajado mucho. Una vez, llegó a una estación de tren y vio una formación. Sin preguntar acerca del destino entró, ocupó un asiento libre en primera clase y comenzó a meditar. El conductor notó a su inusual pasajero envuelto en una manta y se le acercó para pedirle el ticket. Baba no le prestó atención, el conductor se puso nervioso, esperó hasta la estación y lo echo fuera del tren. Baba se sentó a la sombra de un árbol y continuó su meditación sin perturbarse. El tren recibió la señal para partir, los motores arrancaron pero... nada pasaba. La locomotora no se movía. Los motorman trataron de encontrar la anomalía pero no lo lograron. Otro tren estaba ya aguardando en el terreno esperando a que parta el primero. Más de media hora pasó hasta que un pasajero señaló tímidamente hacia Neem Karoli Baba, convencido que todo estaba bloqueado por el desrespeto hacia el hombre santo. Sugirió que pidan perdón y lo inviten a continuar su viaje. El conductor y el motorman aceptaron y Baba abrió sus ojos, se paró y volvió al tren. Inmediatamente, la locomotora comenzó a moverse.
Cuando abandonaba un lugar, pedía no ser seguido por nadie. De todas formas, hubiese sido imposible, el literalmente desaparecía de la vista y hubiera sido imposible atraparlo incluso con un automóvil. Más tarde, uno descubría que se encontraba visitando alguien a cientos de kilómetros de allí. Una vez estaba en Allahabad. Algunos de sus devotos construyeron un templo en Panki y le pidieron a Maharajji que vaya a la ceremonia de apertura pero el se negó. No obstante, el día de la ceremonia Baba se encerró en la habitación de Allahabad, diciendo que no se sentía bien y pidió que las puertas se abrieran nuevamente a los visitantes a las 12. Eran las 7 de la mañana. Todo sucedió como fue establecido y a las 12 en punto, Neem Karoli Baba abrió la puerta de su cuarto. La mañana siguiente los devotos de Panki aparecieron en Allahabad con una canasta de ofrendas. Dijeron que el día anterior, Maharajji estuvo junto a ellos toda la mañana, pero que a las 12 desapareció súbitamente, sin probar las ofrendas por lo que se las llevaron hasta allí.
40 comidas al día.
En su libro, Maestros espirituales del Himalaya, Swami Atmananda lo describe: “No estaba muy atento al mundo exterior. Si le preguntaban: - ¿Comiste? – el contestaba –Sí – o – No – pero eso no se correspondía necesariamente con la realidad. Cuando tu mente esta ocupada con aspectos superiores al mundo físico puedes comer muchas veces al día todavía sentirte hambriento. Baba era así. Cinco minutos después de la comida podía decir – Estoy muy hambriento – Si le decía – Baba, recién comiste – el contestaba – ¿En serio?, Ok entonces no estoy hambriento – Si no le hubiera dicho, el podía comer otra vez después de cinco minutos. Un día pensé – Veamos cuánto puede comer si no le digo que comió – Ese día comió cuarenta comidas en distintas casas que visitamos. Al final le dije: - Suficiente por hoy -. – ¿En serio? Preguntó. En altos estados de conciencia, este tipo de persona puede ser como un niño. Otro devoto contaba que afeitarlo era una gran cosa para los seguidores de Maharajji. El que lo afeitaba tuvo que tener mucha paciencia porque en el momento que Maharajji agarraba un espejo hacía mímicas y se movía continuamente. Y cuando la afeitada había terminado Baba preguntaba inocentemente: “Crecerá mi barba alguna vez”.
Neem Karoli Baba trajo gente de vuelta a la vida.
Sucedió durante la Segunda Guerra Mundial. La esposa de Chandra Pande estaba muy enferma. Sus días estaban contados. Su padre, Motiram la amaba mucho y no podía tolerar la idea de perderla. Es por ello que le pidió ayuda a un hombre santo de Anupshashar, Mauni Baba. El hombre santo le hizo saber que sólo Neem Karoli Baba tenía el poder de traerla de vuelta a la vida. Le sugirió a Motiram que piense en Neem Karoli Baba y le pida que cumpla su deseo. Mientras Motiram estaba meditando en Anupshshar, Maharajji llegó a la casa de la hija de Motiram. Nadie lo conocía. Preguntó acerca del estado de la mujer. Se enteró que la mujer acababa de fallecer por lo que pidió que lo lleven junto a ella. Luego apretó sobre los labios de ella algunas uvas. El corazón de la mujer comenzó a latir otra vez. Le dio algunas indicaciones sobre la forma en que debía ser alimentada en los días siguientes y se fue. Después de un corto tiempo la mujer sanó. Tiempo después, se descubrió que la mujer conocía a Maharajji. Lo conoció cuando sólo tenía seis años en los funerales de la familia de un amigo. Baba había quedado impresionado con la pequeña niña que era tan tierna, dulce y amorosa y que al mismo tiempo miraba estupefacta, por primera vez, un cadáver. Lleno de amor la llamó y le dijo: “Pídeme cualquier cosa que desees.” Y su pedido fue que la traiga de vuelta a la vida cuando ella muriese. Maharajji mantuvo la promesa que le había hecho a una niña de seis años.
Otro poder paranormal manifestado por Maharajji
Uno de los devotos guiados por Neem Karoli Baba era un médico militar en Jhanasi. El cuenta que una noche, durante la Segunda Guerra Mundial, su guía espiritual se apareció en la puerta de su casa y le pidió pasar la noche allí. Alrededor de la una de la madrugada Baba se despertó y le pidió a él que vaya rápidamente al río cercano a la casa y que tire en él su manta. El doctor hizo todo lo solicitado, a pesar de no entender el motivo. Por la mañana, Neem Karoli Baba, explicó estos asuntos: “Se que tu hijo es un oficial en el ejército. La noche anterior fue difícil para él. Sus tropas no pudieron mantenerse en el frente de un ataque alemán. Los soldados fueron masacrados. Tu propio hijo tuvo que escapar perseguido por los alemanes. Saltó sobre un puente al río, esperando que los alemanes perdiesen su rastro. Pero fue visto y muchas balas fueron dirigidas hacia él. Las balas terminaron en mi manta y comenzaron a despedir un calor insoportable. Por ello es que te pedí que arrojes la manta al río, para poder descansar”. El doctor se había quedado sin palabras. No había visto nada fuera de lo común en la manta que arrojó al río. Maharajji se fue ese mismo día. Más tarde, el doctor recibió una carta de su hijo relatando lo que sucedió esa noche. Era la misma historia que la de su guía espiritual. El hijo, además agregó que “todavía me estoy preguntando cómo es posible que no haya sido asesinado, ni siquiera tocado por esas balas. No tengo siquiera un rasguño. Fue un milagro”. El retroceso de las aguas
Un verano las aguas del Río GANGA y su afluente Yamuna crecieron y sobrepasaron su cauce llevando inundaciones a la región. Las corrientes eran extremadamente fuertes; las aguas removieron de raíz árboles, arruinaron casas e inundaron el famoso templo Hanuman de Allahabad. El ministro de defensa arribó a esa área para examinar los daños y los sacerdotes del templo le pidieron que haya algo para ayudarlos. El ministro era un hombre religioso entonces les aconsejó a todos que busquen la ayuda de Neem Karoli Baba, ya que había oído que era una encarnación de Hanuman. El sabio llegó y dijo “No esta en mi poder parar las inundaciones. Es la voluntad de Dios”. Luego, tomó un poco de agua en la palma de su mano y la bebió. Al día siguiente las aguas cedieron.
Predicciones
Neem Karoli Baba no permitía a algunos de sus devotos permanecer mucho tiempo en su ASHRAM. Simplemente les decía que se vayan, y aunque se pudiesen enojar, había una razón por la que actuaba de esa manera. Un hombre llegó a su ASHRAM por la primera noche, pero después de verlo, Baba lo echo afuera. Llegó en bicicleta y todavía contaba con mucho tiempo. Baba lo condujo afuera y le dijo “Vete. No hay lugar aquí para ti y vete por el camino que viniste.” El hombre se fue lleno de tristeza. En la ruta de vuelta a su casa vio un accidente. Entre los hombres estaba su propio hijo y lo llevó inmediatamente al hospital. Los doctores le dijeron que si se hubiese demorado apenas un poco, su hijo ya estaría muerto. Pero ahora estaba fuera de peligro.
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